Contribuye a normalizar los niveles de colesterol y triglicéridos, disminuye la agregación plaquetaria, evita la formación de trombos (coágulos), favorece la disminución de la presión sanguínea.
Frena el desgaste
Disminuye el dolor
Ayuda a recuperar la elasticidad
Mejora la movilidad de las articulaciones.
Actúa como lubricante para cartílagos y ligamentos, generando un efecto protector ante determinadas fuerzas mecánicas.
Ayuda a prevenir lesiones deportivas, como distenciones y tendinitis